En creatividad, abrir caminos significa hacer nuevas preguntas.

 

Porque la creatividad es, entre otras cosas, transformar problemas en preguntas.

En lugar de quejarnos porque tenemos pocos clientes, nos preguntamos:

–          ¿Cómo hacemos para atraer nuevos clientes?

–          O bien: ¿De qué maneras podemos recuperar clientes perdidos?

–          O también: ¿Cómo hacemos para mejorar al máximo el vínculo con nuestros clientes actuales?

–          O, si no: ¿Cómo logramos fortalecer nuestras capacidades paracaptar nuevos clientes?

Todos estos caminos apuntan a lo mismo: los clientes. Pero son caminos diferentes: atracción, recuperación, empatía o capacitación.

Un líder creativo se hace preguntas como estas. Y luego decide, elige. Y en esta elección el líder se define y define un camino. Y, por supuesto, luego comunica, motivando a otros, este camino.

Crear nuevos caminos, decidirse por alguno y despertar entusiasmo para seguirlo.

Quienes sólo mandan, pero no lideran, muestran sus debilidades justamente en estas tres dimensiones.

No crean nuevos caminos: simplemente comunican a sus interlocutoreslos mismos problemas que les comunicaron a ellos.

Asisten a una reunión de Directores, escuchan los nuevos objetivos de la empresa y luego juntan a “su gente” para decirles exactamente lo mismo que le dijeron a ellos: “tenemos que aumentar el 40% de la facturación y el 40% de la rentabilidad”.

No adaptan, no redefinen, no interpretan, no asumen riesgos. Como un director técnico de fútbol que  sólo plantee: “tenemos que meter muchos goles y lograr que o nos metan ninguno”. Consignas vacías, endebles, insulsas.

El líder creativo es todo lo contrario: contagia entusiasmo.

Porque las personas que colaboran con nosotros se sienten motivadas cuando ven que asumimos riesgos. Y que creemos en los riesgos que asumimos. Esto les reduce incertidumbre, les hace sentir que vale la pena trabajar en un proyecto.

Nada más desesperante, para un colaborador, que un jefe que vive permanentemente trasladando incertidumbre.

Esos jefes que, ante la más nimia de las consultas, titubea y responde: “eh… este… dejame que lo vea con el Gerente”.

El líder creativo es todo lo contrario: trasmite la seguridad de quien cree en determinados caminos y descree de otros.

Construir, elegir y contagiar el entusiasmo por los caminos novedosos: tres tareas esenciales del líder creativo. 

Fuente: Eduardo Kastika Blog