En muchas ocasiones nos encontramos, como empresarios PyME, realizando tareas operativas o administrativas

porque no tenemos en quien delegarlas, porque no sabemos cómo delegarlas, porque no confiamos en quien disponemos para delegarlas, o simplemente porque pensamos que nadie lo hará mejor que nosotros.

Si bien coincido con la célebre frase que dice “en verano hasta el dueño de la heladería sale a servir cucuruchos”, esto es beneficioso hasta cierto punto.

Es bueno porque el empresario no debe aislarse y perder contacto con la realidad, los clientes, y el mercado donde opera.

Pero si esto se transforma en rutina diaria, y encima ocupa una gran parte de nuestro tiempo, es serio y crítico para el futuro de la empresa.

Porque mientras nosotros corremos detrás de las cobranzas, los pagos, los reclamos,  los problemas de producción, la logística, etc,etc, ¿quien se ocupa de?

  • Medir los Resultados
  • Elaborar Estrategias y Planes.
  • Gestionar Procesos y Personas.
  • Diseñar la organización requerida.
  • Repensar Productos, Clientes, y Mercados.

¿No es este nuestro rol y no son estas nuestras tareas indelegables como empresarios?

Y aquí caemos en la conocida distribución de actividades como Director-Hacedor-Visionario que tenemos sobre nuestros hombros.

La clave, segun José María Quirós, un reconocido experto en la materia, está en “desarrolar al Director y delegar al Hacedor”.

O tal como indica el anuncio del workshop “Liderar tu PyME. Un desafío diario” del IAE Business School, es de fundamental importancia “fortalecer el liderazgo y afianzar el equipo de trabajo para acompañar el crecimiento de la empresa”.

Propósito de la empresa y del empresario.

Según nuestro punto de vista, el propósito de cualquier empresa, además de generar una rentabilidad razonable, es:
Empresa:

a/ producir bienes y servicios
b/ crear fuentes de trabajo
c/ mantenerse en funcionamiento
d/ crecer y expandirse

¿Y nuestra responsabilidad como empresarios?:
 
Empresario:
 
a/ convocar y organizar los factores productivos
b/ aportar liderazgo y know-how
c/ aportar experiencia e innovación
d/ asignar recursos
e/ tomar decisiones
f/ planificar y proyectar
g/ buscar capital de trabajo y financiamiento.
 
Que, como observarán, no es poca cosa.
 
En consecuencia, no se trata de no “meter las manos en la masa”, sino de hacerlo dosificadamente, sin descuidar nuestro rol principal, y respetando el lugar de los responsables directos por esa tarea.
 
Un abrazo y hasta la próxima.
 

Autor: Federico Mondelo.

Especialista en Dirección y Gestión Empresaria.

Director y Consultor Independiente. Advisor.

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