Pasión y orgullo son dos ideas que están relacionadas. Pero son diferentes.

 

Por: Eduardo Kastika – @EduardoKastika

Pasión y orgullo son dos ideas que están relacionadas. Pero son diferentes.

La pasión es la satisfacción, el amor por la tarea que se realiza.

Usted  puede ser un apasionado por la música, el baile, la astrología o el diseño. Amar un oficio, amar el proceso de crear algo.

A lo largo del tiempo, la pasión se cultiva con la práctica.

El orgullo es otra cosa. Es la satisfacción por los resultados logrados.

Es ver lo que uno logró y sentir que hizo “click”, que funcionó.

Con el tiempo, el orgullo se alimenta con la retroalimentación de los otros. De nuestro público, de nuestros interlocutores. El orgullo motoriza los aplausos. Los aplausos generan orgullo.

Pasión por lo que hacemos. Orgullo por lo que logramos. Pasión por el proceso. Orgullo por el producto.

Usted puede sentir pasión por muchas cosas sin generar resultados en ninguna. Puede ser: apasionados de la pintura que no pintan, apasionados del diseño que sólo lo evalúan.

Pero lo interesante es tener pasión al menos en algo de lo cual también se siente orgullo.

Puede ser que la frustración se defina como sentir pasión por algo pero no dedicarse a ello. Como si fuera jugar a otro juego. Juego en donde conseguimos resultados por los que estamos sólomedianamente orgullosos.

En cambio la equivocación sería no estar permanentementeorgullosos por lo que logramos pero, al menos, seguir haciendo lo que nos apasiona.

La creatividad, que está muy relacionada con la autoestima, es una fusión de estas dos ideas: orgullo y pasión. Proceso y producto. El “qué” y el “cómo”.

Pasión por lo que hacemos, orgullo por lo que logramos.