Facturación, stocks, calidad, satisfacción del cliente… En el mundo de los negocios vivimos rodeados de números.

 

Según el artículo "Five Guidelines for Using Statistics" de HarvardB-School-Isnt-What-It-Used-To-Be  Business School, es clave comprender qué puede decirnos la catarata de cifras que manejamos día a día.

1) El método del borracho
El escritor e historiador Andrew Lang decía que las estadísticas deben usarse del mismo modo en que un borracho utiliza un poste de luz: "para apoyarse, en lugar de iluminarse". El trabajo del manager consiste en persuadir y liderar. Los números son de gran ayuda porque brindan un apoyo sólido para ilustrar argumentos. Téngalo en cuenta la próxima vez que encare una negociación.

2) Primero haga preguntas. Después busque respuestas
Obviamente, las estadísticas no son únicamente una herramienta de persuasión sino que resultan centrales para la toma de decisiones. Sin embargo, para que sean realmente útiles, es fundamental saber lo que se busca en ellas. Antes de empezar el análisis, pregúntese: ¿qué quiero conocer? En caso contrario, se ahogará en el océano de números.

3) Causas y efectos
¿Qué es exactamente lo que buscamos en las estadísticas? Según el artículo de Harvard, relaciones entre causas y efectos. Lo que nos interesa es detectar las causas que afectan la performance de la empresa. Al manager le interesa saber con un alto grado de certeza: "si hacemos esto y esto, entonces esto y lo otro ocurrirá".
Entonces, es necesario establecer relaciones de causa y efecto entre las principales variables de análisis (que serán definidas según los objetivos). Si se trata de decidir la asignación de recursos para mejorar la calidad de los productos, seguramente las estadísticas deberán responder a interrogantes como los siguientes: ¿Cuál es el efecto de la calidad del producto sobre las ventas? ¿Cuál es su impacto sobre los beneficios? ¿Cómo se relaciona con los costos? Mientras más precisa sea la definición de las variables y más sólidas las relaciones entre causas y efectos, mayor será la probabilidad de decidir correctamente.

4) Olvídese de la piedra filosofal
Las estadísticas son una gran herramienta para reducir la incertidumbre a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, jamás brindarán una certeza absoluta. ¿Cómo hace una empresa para conocer el nivel de satisfacción del cliente? Se elige una muestra al azar entre todos los clientes y se evalúa el grado de satisfacción como si fuera representativo del total. Sin embargo, en el mejor de los casos, sólo existirá una alta probabilidad de que la muestra sea realmente representativa. Si quisiéramos datos certeros, deberíamos preguntar a cada uno de los millones de clientes si se encuentra satisfecho con el producto.

En definitiva, la certeza absoluta no existe en los negocios. Las estadísticas sólo nos dan una mano pero nunca la respuesta perfecta. Nueve de cada diez gerentes lo saben.

Fuentes: Harvard Business School – Five Guidelines for Using Statistics