Miguel Angel Ruiz, guía espiritual y autor de Los cinco acuerdos, de origen mexicano (en la actualidad vive en California),

 

es cirujano hasta que una experiencia cercana a la muerte lo acerca a las tradiciones ancestrales de los toltecas, siguiendo la estela de sus antepasados.

Por medio del Dr. Miguel Ruiz, nos llega la sabiduría Tolteca, quienes decían que vivimos soñando, que esa es la principal función de la mente: soñar, y que nuestra atención es lo que hace que percibamos unas cosas y otras no… que nuestro sueño personal puede convertirse en pesadilla por el temor, pero podría ser un sueño agradable.
 

Nos dicen que nuestro sueño es una bruma formada por los acuerdos en los que creemos (los toltecas lo llaman "mitote"). Esta bruma en la que vivimos es similar a miles de personas que hablaran a la vez, como si hubiera un murmullo constante que nos rodea. Eso sucede en la mente humana, y nos impide escucharnos y reconocernos como realmente somos.
 

Establecimos millares de acuerdos con nosotros mismos y con los demás, y para vivir con alegría tenemos que romper los acuerdos que hicimos regidos por el temor, ya que esos acuerdos nos hacen perder energía, agotando la provisión diaria que tenemos para utilizar cada día.

 

Si estamos dispuestos a cambiar aquello que nos perjudica, existen Cinco acuerdos que hay que adoptar para romper el resto de los acuerdos inconscientes. Estos Cinco acuerdos hacen que recuperemos el Poder Personal que gastamos en sostener la bruma que nubla nuestra mente; y así crearemos nuestro sueño personal del cielo en la tierra.

 

Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos cinco acuerdos "tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello".

 

1.- SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS

Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.

Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.

Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.

Eres auténtico, y eso te hace respetable ante ti mismo y ante los demás.

Habla con integridad.

Di solamente lo que quieres decir.

Evita hablar contra ti mismo y hablar “mal” sobre los demás (no estando presente).

Utiliza el poder de tus palabras para avanzar en la dirección de la verdad y del amor.

2.- NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE

Ni la peor ofensa.

Ni el peor desaire.

Ni la más grave herida.

En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo… pero el problema es de él y no tuyo.

Lo que dicen y hacen los demás es una proyección de su propia realidad, de su propio sueño.

Nada de lo que dicen se refiere realmente a ti.

Cuando seas inmune a las opiniones y a los actos de los demás, dejarás de ser “víctima” de un sufrimiento innecesario.

3.- NO HAGAS SUPOSICIONES

No des nada por supuesto.

Si tienes una duda, aclárala.

Si sospechas, pregunta.

Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que generalmente no tienen fundamento.

Encuentra la valentía necesaria para preguntar y expresar lo que realmente quieres.

Comunícate con los demás tan claramente como puedas con el fin de evitar malentendidos, tristezas y dramas.

Sólo con este acuerdo, transformarás tu vida por completo.

4.- HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.

Lo máximo que puedas hacer cambia según el momento; es distinto cuando estás sano o cuando estás enfermo.

Bajo cualquier circunstancia, haz sencillamente lo máximo que puedas en el momento en que te encuentras y, de este modo, evitarás juzgarte, maltratarte y lamentarte.

5.- SÉ ESCÉPTICO, PERO APRENDE A ESCUCHAR

No me creas.

No te creas a ti mismo.

Ni creas a los demás.

Utiliza el poder de la duda para poner en tela de juicio todo cuanto oyes: ¿Es realmente la verdad?