Para acceder a la inteligencia colectiva para crear valor para el mundo y para todos, mediante tres objetivos principales:

 

  1. Inspirar. Las personas que se sienten inspiradas dan lo mejor de si mismas. Si no es el caso, por mucho que sea el beneficio, seguro que se podría ganar más. Para ello las personas necesitamos perseguir una visión potente que sobrepase los muros corporativos, y que tenga significado y propósito. Como dice Daniel Pink, Motivación = Autonomía, Maestría y Propósito.

     

  2. Comprometer. El compromiso de las personas es determinante de la satisfacción de los clientes, y son los clientes los que traen el beneficio. Si apostamos por generar entusiasmo y compromiso, las personas aportarán responsabilidad, pasión, iniciativa y creatividad.

     

  3. Escuchar. El cambio sostenible solo puede estar basado en la integridad, es decir, en que todas las partes del sistema sientan que son un todo. Para ello, es necesario escuchar todas las voces del sistema. Una voz no escuchada siempre encuentra una vía para ser escuchada, por ejemplo a través de la queja, la falta de compromiso, la baja productividad, el absentismo, etc. Detrás de esas vías siempre hay una petición de algo importante a tener en cuenta en el sistema.