Bueno déjame decirte que yo no he amaestrado ninguna, pero, se dice que si quieres amaestrar una solo tienes que colocarla

 

en un recipiente transparente, como un tarro de conservas, o un vaso, y le tapas la parte superior con un cristal.
Como es lógico, la Pulga salta con todas sus fuerzas intentando escapar, pero al saltar se pega contra el cristal transparente, y se hace daño. Así que poco a poco va “aprendiendo” que sus esfuerzos son inútiles y que con cada intento se hace daño. Así que deja de saltar alto y comienza a dar saltos cada vez más pequeños.
Al cabo de una semana de amaestramiento, su mayor salto será de solo 5 centímetros, y ya nunca saltará más alto. No importa que retires el cristal, o incluso que la saques de su tarro, porque ese insecto que es la pulga, capaz de saltar normalmente hasta 1,68 metros, saltará sólo 5 centímetros.
¿Es qué Acaso le pasa algo en las Patas? No, el problema es que ha “Aprendido” que la “Vida es dura”, y que si intentas saltar Muy Alto, te haces Daño. ¿Te suena eso a algo? La vida es dura para muchos, mientras que algunos pueden correr libres desde jóvenes, a otros la vida les encierra en un tarro de desgracias y les tapa con un techo de fracasos.
Muchas vidas se ven limitadas por la situación socioeconómica del país, y eso les limita a lo que pueden alcanzar en la vida. ¿Cómo está la economía en el país? ¿Hay bonanza o… ? Son muchos los que viven mal por culpa de la situación económica del país…. … y que les pasa como a las pulgas amaestradas, que cuando les sacan de su tarro, ya no se atreven a saltar más alto. Una pulga amaestrada, sigue pudiendo saltar 168 centímetros, posee la capacidad para hacerlo en los músculos de sus patas, pero no se atreve porque ha aprendido que intentarlo es igual a fracasar, a hacerse daño… porque ha estado mucho tiempo metida en un tarro de cristal.

De la misma manera todos tenemos la capacidad para triunfar, para ganar, ¡O mucho más! Pero a algunos los han mentido en un “tarro de cristal” que les impedía triunfar, que les frenaba y hacía que fracasasen cada vez que lo intentaban, haciéndose daño. Llámalo País, crisis, situación personal, llámalo como quieras. Los casos son muchos y seguramente tú conoces alguno. Sin embargo, nosotros no somos pulgas, somos Seres Humanos, Personas, y tenemos el Derecho del Libre Albedrío, nosotros sabemos mirar alrededor nuestro con Lógica y saber cuando nos han retirado el Frasco, cuando podemos dejar de saltar pequeño y podemos tomar fuerzas para saltar muy alto, a plena potencia. Qué te parece…

 

Tomado de Internet