📌 Designa un espacio: Lo ideal es ubicar tu home office en una habitación con privacidad e iluminación natural. Si no cuentas con esa opción, puedes acomodarte en una esquina o un espacio dentro de una habitación.

📌 Iluminación: Lo ideal es que la luz sea natural, entre más, mejor. Si es necesario complementa con una luz blanca.

📌 Mobiliario: Es importante contar con un escritorio donde quepa tu material de trabajo y más importante aún, una silla cómoda.

📌 Diagrama tus tares y ponte objetivos: En función de los objetivos de la empresa establece tareas que debes llevar a cabo día a día y ordénalas en base a nivel de prioridad.

📌 Comunícate con tu equipo: Es importante que exista una comunicación constante con los miembros de tu equipo y reportar avances.

📌 Fija horarios y establece una rutina: Establece horarios de trabajo, no olvidando agregar espacios para comer y descansar.

📌 Evita las distracciones: Apaga el televisor y habla con tu familia y amigos para que respeten que si bien estás en casa, estás trabajando.

📌 Conoce tu fórmula de concentración: Hay personas que necesitan silencio para concentrarse y otras prefieren la música, descubre lo que mejor funciona para ti.

📌 Verifica tu servicio de internet: Aunque parezca una obviedad, uno de los mayores pretextos para distraerse es esperar a que cargue una página, por eso es importante invertir en un buen servicio de internet. Antel va a acreditar a sus clientes 5 GB gratuitos (consultar términos y condiciones). Evalúa si de todas formas no precisas invertir en un plan con mayor velocidad.

📌 No te pongas demasiado cómodo: Un exceso de comodidad puede disminuir tu productividad. Una postura adecuada, junto con luz y temperatura acordes contribuirán positivamente.